La toxina botulínica produce una relajación del músculo y de la piel donde se forma la arruga.
Es recomendable su utilización con la aparición de las primeras arrugas y no una vez que estas están avanzadas. Los pacientes tratados tienden a retrasar la aparición de nuevas arrugas de expresión mucho más que los que nunca se aplicaron esta sustancia. Su EFECTO es VISIBLE entre 3 a 7 días a partir de su aplicación.

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